Síndrome Premenstrual (SPM)

Aunque a veces se  tome a la ligera o se bromee sobre ello, el síndrome premenstrual (quizá lo conozcas como SPM) es un síndrome reconocido que comprende una serie de síntomas vinculados a tu ciclo menstrual. Los síntomas pueden ser físicos, emocionales o conductuales, y se deben a los cambios hormonales que tienen lugar en tu organismo después de la ovulación y antes de la menstruación. Sus síntomas suelen iniciarse una o dos semanas antes de tu menstruación, y en general desaparecen un par de días después de que se inicie.

Hay más de cien síntomas diferentes asociados al SPM. Puedes experimentar cambios emocionales y de conducta, como irritabilidad, ansiedad, depresión, deseo de comer dulces o trastornos del sueño. Asimismo, puedes presentar signos y síntomas físicos, como hinchazón, hipersensibilidad, dolor en las mamas y granos o acné. Cada mujer experimenta el SPM de manera diferente, y ciertos síntomas pueden ser más pronunciados en las diferentes etapas de tu vida. Por ejemplo, puedes sufrir más síntomas de SPM al alcanzar la pubertad o bien después de haber cumplido los 30 o 40 años.

 

Tratamiento y prevención del SPM

No siempre es posible evitar completamente el SPM, pero hay muchas cosas que puedes hacer para controlar y reducir tus síntomas.

Algunos aspectos particulares de tu estilo de vida pueden contribuir a determinados síntomas del SPM. Por ejemplo, el peso corporal, el grado de ejercicio físico, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la dieta, pueden influir en el riesgo de que sufras un SPM y en la gravedad de los síntomas.

Si el SPM afecta a tu vida cotidiana, lo mejor es que consultes a tu profesional sanitario, quien puede ayudarte y recomendarte diferentes tratamientos o medidas para aliviar tus síntomas.

 

Estrés y sueño

Es posible que seas más sensible al estrés y a la depresión cuando se acerca tu menstruación, debido a los cambios hormonales de tu organismo. Intenta no cargarte con ocupaciones excesivas en estos días y pide ayuda si te ves superada. Es importante que duermas suficientemente. El ejercicio regular y una alimentación sana pueden ayudarte a reducir los niveles de estrés y a mantener el buen humor.

Es normal que los cambios hormonales que experimentas en este momento de tu ciclo menstrual afecten a tu ritmo del sueño. Lo mejor es reducir el consumo de alcohol, dado que interfiere en el proceso normal del sueño y puede influir en la calidad del mismo. El ejercicio regular también te puede ayudar a dormir, a reducir el estrés y a liberar endorfinas que levanten tu ánimo.

 

Dieta

A menudo, los cambios en la dieta pueden aliviar los síntomas de SPM. Intenta reducir las grasas saturadas, la sal, el azúcar y la cafeína, y sustituirlos con alimentos ricos en hierro como las verduras de hoja verde oscura, legumbres, semillas y carne blanca y roja. De este modo, podrás combatir tu cansancio. Si sufres hinchazón abdominal, intenta reducir la ingesta de sal y aumenta la cantidad de agua que bebas. Si tienes ansias de comer dulces, intenta aumentar tu ingesta de fibras y proteínas. Los alimentos ricos en fibra y proteínas te hacen sentir llena y te ayudarán a mantener concentraciones estables de insulina en sangre.

 

¿Cuándo debes consultar al profesional sanitario?

Si no logras aliviar los síntomas del síndrome premenstrual mediante los cambios en tu estilo de vida, afectan a tu salud y tus actividades cotidianas, consulta a tu profesional sanitario.

 

Salir de casa

Intenta salir de casa lo máximo posible cuando sufres el SPM. La luz natural del día estimula tus niveles de serotonina y dopamina, lo que te ayuda a mejorar tu estado de ánimo.

 

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